domingo, 21 de octubre de 2012

Cuando duele nunca se olvida..

Y es complicado, es complicado sentirte y que en realidad no estés, es complicado extrañarte y no encontrar consuelo alguno que me ayude a estar feliz... es complicado escuchar hablar de vos, porque lejos de sentir ese respiro que requiere mi alma, me la parte al medio, una vez más.
Este sentimiento de soledad no se vá, vino a quedarse, y aunque por mucho tiempo lo quize ocultar ya no encuentro razón ni motivo alguno para hacerlo, ser auténtica dicen, mi autenticidad se basa en dolor, si no muestro dolor la careteo, es tan simple como eso, mi felicidad la he perdido hace tiempo ya y cada vez noto más difícil que ésta vuelva a nacer.
Así que en realidad todo era como él me lo planteo. Él tenía razón. Como duele decir esto.
Vos fuiste más que mi vida en sí, vos fuiste más que la persona que me ayudó a sobrevivir para luego vivir, vos fuiste mi plenitud en persona, vos eras mi hermanito que me esperaba para tomar la leche, el que me hacía chistes, el que me decía "no estudies, machetiate", el que me acompañaba a hacer las compras, el que me cocinaba cuando se mandaba alguna cagada, el que me abrazaba cuando estaba triste, el que me hacía reir cuando más lo necesitaba... y ahora no estás. Y eso duele mucho más.
Creo que el no poder dejarte ir me está matando, creo que el no querer perdonarte y, principalmente, perdonarme me está haciendo caer en este lugar en el que estoy, en no sonreír, en sufrir, en no vivir. Vivir por inhercia es lo peor que puede hacer una persona, y lo más triste de todo esto es que lo hago y sé que lo estoy haciendo, sin intentar evitarlo. Sinceramente no tengo ganas.
Tu mamá me dijo que lo único que buscabas era mi felicidad, tu mamá me dijo como te sentías ese día, traicionado, debastado, enojado, decepcionado. Sé que te decepcioné, lo sé hace tiempo y aún así todavía no puedo digerirlo, sé que fui estúpidamente ciega y egoísta en mi accionar, pero ahora ya es tarde para reaccionar... sé que te fallé, sé que lo sentiste, sé como lo sentiste porque en estos momentos me siento así, decepcionada totalmente de mi misma. Tu mami me dijo todo, me lo dijo, sin pelos en la lengua, sin juzgar, sólo contando la maldita realidad que esperaría jamás haber escuchado. O quizás si, no lo sé aún, lo único que sé es que me siento muy mal.
Te fallé. Ella me pinto tu cielo, me lo mostró y me lo demostró, y lo más duro de ésto es saber que yo estaba ahí y fallé como la mejor. Ella lo sabe, pero su grandeza de persona le impide demostrarmelo, te fallé a vos, y por ende, le fallé a ella también.
Como te extraño, como me duele todo esto, necesito pensar y encontrarle un sentido que indudablemente no lo tiene...
Te necesito para ser feliz.