Es tan horrible ese sentimiento de decepción, esa sensación de no ser nada, de no significar nada para los demás.. o para esa persona en particular. Es tan frustrante el sentir que las palabras se las lleva el viento, que nada es lo que parece, que la objetividad reina en la sociedad y si sos una persona que no conoce lo que es eso, te pisan, te arrastran, te usan, te maltratan... porque a nadie le importás. Hoy en día cada quien busca el cuidar su culo, el ser la persona mas dura que existe en la tierra, la más insensible, la persona más capaz de hacer todo por ella misma.. HOLA SIGLO XXI los seres humanos están diseñados para vivir en sociedad, ahora pues lo que no logro entender es porqué entonces en vez de vivir alegres buscando la felicidad colectiva, cada uno busca la forma de lograr su propia felicidad, a coste de lo que sea. Ya no importa nada, no importa la honestidad, no importan las intenciones, no importa la forma, la manera, no importa si cagaste a 8372729 mil personas para lograr tu puta 'felicidad relativa', no importa que te creas ser un dios, y que los demás te hagan creerlo aún más, no importa que trates a la gente como escalones, los cuales pisas para avanzar. Ya no importa nada.
Cuando uno logra frenar la cabeza dos segundos y pensar, cae en la puta realidad.. que no sos nada.
Ahí lo tenes, esa persona a la cual ayudaste en todo momento, ésa persona a la cual le diste todo lo que tuviste al alcance, ésa persona a la cual nunca le negaste nada, nunca le fallaste.. ésa persona, ésa, la misma que te trata como si no fueses nada, o mejor dicho, con una fatal indiferencia total, demostrándote lo que nunca quisiste ver, que solo en su vida, fuiste un escalón más.
A veces es muy tediosa la realidad, pero realmente lo único propicio a hacer es aceptar la realidad, aunque siempre evitando caer en ella.
La gente es garca, todos los sabemos. Cualquier persona te puede cagar, eso también lo sabemos, aunque está en uno o no dejar que esto nos afecte. Cada persona en la faz de la tierra forja su propia realidad, su propio destino, su propia felicidad. Yo tengo muy en claro que mi felicidad es mía, yo soy la única dueña de mi felicidad, yo elijo si estar bien o mal.. por ende yo también elijo si dejarme hundir en la decepción que siento en éstos momentos, o levantar la cara, aceptar, y continuar. Como dice un viejo amigo, a la gente solo la ayuda la gente, espero que estas personas que se cagan en los demás tengan otra filosofía de vida, sino cuando se den cuenta de la mierda que tienen bajo los pies les va a ir muy, muy mal.