La puta madre que me parió. No sé por qué me preocupo tanto por la gente al pedo, no sé con que motivo estoy pendiente del bienestar ajeno, si a ellos les chupa un huevo. Esto de ser buena me está hartando, esto de dar hasta que duela, ya duele demasiado. ¿Por qué la indiferencia? Porque me lo merezco, será? No es la respuesta, ni la lógica, ni la que quiero escuchar, ni la que no quiero escuchar. Algo tiene que haber, algún por qué, alguna razón que esté ignorando o algo por el estilo. Quiero, NECESITO saber por qué la indiferencia, a que mierda viene tanta hipocresía, tanta careta, que mierda se te cruza por la cabeza, yo no estoy bien, no entiendo, no me entienden, o qué onda? La verdad es que no lo sé, uno, o por lo menos yo Carolina como persona, me esmero mucho, muchísimo en darle a los demás mucho más de lo que piden, soy incondicional lo más que puedo, intento hacer las cosas de la mejor puta manera posible y siento que a todo esto que no hago por mi, sino por los demás es recibido con una vuelta, con la espalda. No sé porque siento que me dan la espalda. No estoy pidiendo reconocimiento, no me importa y no necesito el reconocimiento, estoy pidiendo, o preguntando acerca de algo llamado cortesía.
No entiendo por qué me siento así. Yo soy de firme pensar, se que lo que hago lo hago bien y a propia conciencia, pero insisto, no entiendo porque siento que mi esfuerzo se lo pasan todos por el orto.
En fin, necesitaba escribirlo, igualmente seguiré como siempre, por amor y por el simple echo de que así lo siento, y aunque tenga momentos como estos en los que quisiera patear todo, y matar a todos... se que el esfuerzo a la larga tiene sus frutos.