lunes, 14 de febrero de 2011

I SWEAR

El mundo no es un lugar sencillo. Puede acabar contigo si no te das cuenta pronto de esta realidad.
Lo fácil, es taparse la cara, así evitas ver y ser vista, pero atiéndeme bien: sigues existiendo.
Aunque a veces la realidad no pueda ser tocada, ni siquiera percibida, no significa que ya no esté. Intenta no mirar, y puede que no veas. Sólo eso. El mundo va a seguir su curso, nadie va a esperar por ti, nadie deja de ser cuando no miras.
Si quieres, prueba a taparte los oídos mientras canturreas disimuladamente para engañarte a ti misma. ¿Ya lo has hecho? ¡Enhorabuena! has evitado escuchar lo que ya sabes. Parece que así duele menos ¿verdad?
Vale, ahora seré sincera. No por el bien del mundo, es demasiado grande para escucharme; tampoco lo haré por cortesía, ni siquiera por ti, la verdad es que me das igual. Lo voy a hacer por mi, porque sí, así que atención: sal de tu realidad, de tu vida, de tus problemas, tápate la cara, cierra los ojos, abre la boca cuando no tengas nada que decir y entonces habrás conseguido desaparecer.
El mundo habrá ganado su batalla, conseguirá que tú misma te anules sin ni siquiera luchar. ¿Y para qué? Dime si quieres que para evitar angustias, sufrimientos, penas... ALEGRÍAS, SORPRESAS, RISAS, EUFORIA...
Las cosas no son siempre color de rosa, ni saben bien, pero quien la sigue, la consigue. Y si no, es que no era suficiente para ti, cada cosa a su tiempo.